Aguas someras ¿Qué son y cómo navegarlas?

Un velero en aguas someras

A la hora de navegar una embarcación hay que tener en consideración infinidad de factores. Navegar por aguas poco profundas, conocidas como aguas someras, puede generar diferentes problemas en la navegación e incluso provocar que la embarcación quede varada o sufra daños en el casco o en la quilla. A lo largo de este artículo te vamos a explicar qué son las aguas someras y las precauciones para navegar por estas aguas

Aguas someras: Definición

Se denominan aguas someras aquellas que son poco profundas, lo cual supone un peligro para la navegación. La Organización Hidrográfica Internacional (órgano que regula toda la actividad hidrográfica) considera como aguas poco profundas aquellas que no superan los 30 metros. Las aguas someras se caracterizan por ser aguas cuya profundidad es tal que las olas superficiales se ven notablemente afectadas por la topografía del fondo.

Se consideran como aguas someras, término que proviene de la traducción del inglés shallow waters, a aquellas en las cuales la profundidad es menor que la mitad de la longitud de la ola superficial.

A esta profundidad, la forma del fondo marino es determinante en la propagación del oleaje. En aguas someras, las velocidades orbitales de las olas son prácticamente horizontales y la velocidad de propagación de la ola se independiza de la frecuencia y solo varía con la profundidad, alcanzando menores valores que en aguas profundas.

Características de aguas someras

La Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (CIAIM), adscrita al Ministerio de Fomento, elaboró un informe en el que incluye aquellos fenómenos relacionados con las aguas someras y que, por consiguiente, pueden derivar a la ingobernabilidad de la embarcación:

  • Squat o sobrecalado: Debido a la reducción de paso del fluido en aguas poco profundas, aumenta la presión hidrodinámica y, a su vez, se incrementa la resistencia al avance y, por consiguiente, el calado del buque. Todo esto conlleva como resultado la ralentización de respuesta del mismo, además de las vibraciones originadas por las turbulencias.
  • La reflexión de oleaje: Por fondo o cercano a la costa, origina oleajes cruzados.
  • La refracción de oleaje: Relacionada con el ángulo formado a partir de los veriles de profundidad, modifica gradualmente la dirección de propagación, alineándose con las isóbatas. De esta manera, las alturas y pendientes de las olas, aumentan en los bajos y salientes de la costa y, disminuyen en los entrantes, bahías y radas costeras.
  • El asomeramiento: Con la variación de la altura y longitud de onda del oleaje en zonas de poca profundidad, se reduce ligeramente su pendiente en profundidades intermedias que, aumentan bruscamente en la zona de aguas someras.
  • Las rompientes: Están causadas por la disminución de velocidad de avance de las olas y el incremento de su pendiente.
  • El Efecto Doppler: Tiene lugar por la interacción del oleaje con las corrientes marinas. Como consecuencia, la longitud de onda se reduce si la dirección de propagación de las corrientes y el frente de ondas son opuestas y viceversa en caso de ser similares. Esta variación de longitud de onda se traduce en un aumento o disminución de la pendiente de las olas y, es particularmente adversa en zonas de poca profundidad con niveles altos de marea.
  • La formación de corrientes de cierta intensidad: Asociadas a la rotura del oleaje y, en su caso, a la presencia de corrientes de marea, ocasionarán una navegación más peligrosa.

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Consejos para navegar aguas someras

La navegación en aguas someras puede resultar peligrosa para la seguridad a la navegación y, sobre todo, cuando reina mal tiempo, ya que puede da lugar incluso a la pérdida de la embarcación con el consiguiente peligro para la tripulación, por lo tanto hay que evitar navegar en aguas poco profundas sobre todo si no son conocidas.

Si por fuerza mayor hay que navegar por ellas tendremos en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Consultar siempre antes de salir a navegar la información meteorológica y marítima.
  • Mantener en todo momento una vigilancia de nuestra zona de navegación.
  • Respetar el balizamiento previsto.
  • Llevar conectada la sonda y prestarle la mayor atención.
  • Situarse en la carta más a menudo para comprobar el posible desvío del rumbo previsto.
  • En canales angostos o desembocaduras de ríos tener muy en cuenta las corrientes.
  • Tomar decisiones coherentes evitando riesgos innecesarios.

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