Baja visibilidad

3.5.- BAJA VISIBILIDAD

Se pueden considerar baja visibilidad, aquellas situaciones en que la visibilidad está reducida por diferentes motivos como niebla, brumas, aguaceros, tormentas de arena, nieve o cualquier otra causa como pueden ser humos producidos por otros barcos (por ejemplo debido a un incendio a bordo) o bien desde tierra. 

3.5.1.- Precauciones en la navegación con niebla, el reflector de radar, evitar el tráfico marítimo.

El navegar con niebla supone un riesgo importante la navegación, pues su aparición supone riesgo de abordaje, el de varada o bien el de encallamiento en la costa. Por lo que debemos tomar las siguientes precauciones:

a) Aumentar la vigilancia tanto auditiva como visual 

b) Prestar más atención a los aparatos de ayuda a la navegación, sobre todo al radar (aconsejable llevarlo en su escala más pequeña) aunque con sus limitaciones ya que no se debe confiar en él prescindiendo por ello de otras ayudas. 

c) Reducir la velocidad, lo que más que precaución es obligación así como emitir las señales fónicas obligatorias

d) Con respecto a las luces hay que tener en cuenta que la niebla dificulta su visibilidad y a veces incluso confunde el color (las luces blancas a veces le dan un tono rojo). 

e) Es recomendable navegar con el ancla a la pendura, sobre todo cuando se navega cerca de la costa. 

Los reflectores de radar (fig.3.5) son elementos pasivos cuya misión es devolver el escaso eco que transmiten las embarcaciones de recreo por ser de pequeño porte. 

Se trata de un aparato formado por la intersección de tres láminas metálicas perpendiculares entre sí, las cuales dan origen a ocho tetraedros unidos por el vértice y a los que les falta la base (ocho tetraedros abiertos), o bien también de forma cilíndrica

La seguridad desciende al aumentar el tráfico el cual en los últimos años ha aumentado considerablemente. 
Este tráfico se concentra especialmente en las recaladas, entradas a los puertos, canales estrechos (p.e. Gibraltar), es aconsejable por lo tanto evitar la navegación por esta, pero si se hace deberá realizarse extremando al máximo la precaución.

3.5.- Precauciones para la navegación nocturna

Aunque en aplicación del RIPA no se puede considerar una navegación con visibilidad reducida no cabe la menor duda que supone más riesgo que la diurna por lo que debemos prestar más atención a los elementos de ayuda a la navegación (sondas, GPS, plotter), y si tenemos dudas mejor ir mar adentro. 
Este riesgo baja considerablemente si se conocen bien las señales marítimas, así por ejemplo si navegamos cerca de la costa se pueden identificar los faros y boyas consultando los Derroteros o el Libro de Faro.

Funciona con BetterDocs