Accidentes personales

8.1.- ACCIDENTE PERSONALES

Dado que generalmente el espacio dentro de una embarcación suele ser reducido y su desplazamiento es por un medio inestable son frecuentes algunos accidentes personales.

8.1.1.- Tratamientos de urgencias de contusiones, heridas, hemorragias, quemaduras (incluidas las originadas por el sol), insolación y mal de mar o mareo.

Antes de comenzar a realizar ningún tipo de cura hay que tener en cuenta una serie de requisitos impresionables como son:

– Limpieza de las manos y si es posible desinfección 

– Desinfección del material de cura (agua hervida unos 20 minutos) o limpieza con alcohol 

a) Contusiones : se produce cuando cualquier parte del cuerpo choca de manera violenta contra otro elemento de cierta consistencia sin que la piel sufra lesión alguna
Generalmente se produce la rotura vascular en los alrededores con derrame interior el cual al coagularse forma el hematoma o moratón. 
Su tratamiento es uno de los más sencillos ya que basta aplicar compresas de agua fría mantener la zona afectada en reposo
Si el derrame fuera de cierta importancia se puede punzar con una aguja desinfestada. 
Para evitarlas es conveniente llevar calzado apropiado para no resbalar y sobre todo moverse con cuidado sobre todo en los momentos de mala mar. 

b) Heridas: pueden producirse por muchas causas, pinchazos (punzones, anzuelos…), cortes con navajas o elementos punzantes etc. 
En primer lugar para tratarlas se deberá realizar una limpieza retirando la suciedad si la hubiera, trozos de objetos extraños para a continuación aplicar una solución antiséptica y si fuera necesario se sutura, finalizando con el vendaje de la misma. 
Para evitarla, al igual que las contusiones es conveniente trabajar con el ropaje y calzado adecuado así como utilizar guantes para realizar ciertos trabajos. 

c) Hemorragias: se producen cuando la sangre se sale fuera sus conductos habituales (venas, arterias o vasos sanguíneos) por rotura de estos. 
Pueden ser internas cuando la vierten hacia el interior y externas cuando lo hacen hacia el exterior a través de una herida, boca o fosas nasales. 
Las primeras deben tener un tratamiento especializado por lo que deberemos dar traslado de inmediato al accidentado a un centro hospitalario. 

Cuando son externas, lo primero que tenemos que observar es si lo dañado es una vena o una arteria, para ello si la sangre que mana lo hace a emboladas coincidiendo con el bombeo del corazón y es de color rojo vivo estamos ante una hemorragia arterial en cuyo caso debemos actuar lo más rápidamente posible, aplicando presión aunque sea con los dedos entre el punto sangrante y el corazón o mediante una compresa pero con la suficiente presión para contrarrestar la embolada del corazón, sobre el hueso o plano duro que este debajo y si esto no surte efecto y siempre que la herida se encuentre en los miembros puede aplicarse un torniquete el cual deberá aplicarse más cerca al corazón que el punto sangrante, con un material lo suficientemente ancho para no cortar la piel (venda, goma, pañuelo, cinturón, etc.). 

Como con su aplicación los tejidos dejan de recibir aporte de sangre se produce mucho dolor por lo que es recomendable aplicar frío con cubitos de hielo, pero no directamente sobre la piel para tratar de anestesiar el miembro afectado. no deberá estar colocado más de tres horas y se aflojara cada 15 o 20 minutos
Si la sangre es color rojo oscuro sale de manera continua pero sin emboladas se trata de una hemorragia venosa cuyo tratamiento es suficiente con un apósito estéril y un vendaje discretamente compresivo. 
Las capilares, si no son muy cuantiosas, en muchas ocasiones con los propios mecanismos de la coagulación de la sangre se solventan. 

Un caso particular seria la hemorragia nasal (epistaxis): intentar que se suene fuerte la nariz y luego se aplique presión entre los dedos cogiendo fuerte la nariz con un pellizco manteniendo la presión unos minutos. Si no surte el efecto, intentar taponar la nariz con un venda estrecha empujándola con algo duro (bolígrafo o similarpero sin rozar en las paredes de la nariz

d) Quemaduras: Las quemaduras se clasifican en quemaduras de primerosegundo tercer gradodependiendo de la profundidad del daño provocado en la piel
Todas las quemaduras se deben tratar en forma inmediata para reducir la temperatura de la zona quemada y el daño a la piel y el tejido subyacente (si la quemadura es grave). 

– De primer grado son las más leves de las tres y sólo afectan la capa superior de la piel. 
Provocan enrojecimiento, dolor, hinchazón leve, pero no forman ampollas (vesículas)

– De segundo grado son más graves y afectan las capas de piel que se encuentran debajo de la capa superior. 
Estas quemaduras provocan ampollas (vesículas), mucho dolor enrojecimiento
No se deben reventar estas ampollas (en todo caso reventarlas con una aguja y si están muy rotas recortarlas con unas tijeras), lavar la herida con agua caliente y aplicar Linitul, y vendar no de manera fuerte hasta recibir tratamiento especializado. 

– De tercer grado son las más graves y afectan todas las capas de la piel y el tejido subyacente. 
La superficie afectada tiene un aspecto amarillento, curtido o calcinado. Es posible que en un primer momento no haya dolor, o que éste sea leve, debido al daño en los nervios

En el caso de quemaduras de primer grado: quite la ropa de la zona quemada inmediatamente. 
Coloque la zona afectada bajo el agua fría (no helada). Si no cuenta con agua, puede utilizar cualquier bebida fría, o bien coloque compresas limpias y frías sobre la quemadura hasta que desaparezca el dolor (no utilice hielo, porque tal vez la quemadura tarde más en curarse). 

Las quemaduras solares se producen por la exposición prolongada de la piel al sol (rayos ultravioletas). 
Pueden ser de primer y segundo grado. 
En las de primer grado solo afectan a las capas superficiales de la piel y suelen desaparecer a los dos o tres días siendo sus síntomas el enrojecimiento de la piel, dolor y picor, en caso que la acción sea demasiado prolongada pueden producir quemaduras de segundo grado en cuyo caso actuaremos como se indica en su apartado. 

e) Insolación: se produce cuando el sol inciden directamente sobre la cabeza. Sus síntomas son vómitos, fuerte dolor de cabeza, vértigos e incluso fiebre alta. Además de facilitar un analgésico y colocar al accidentado en una zona fresca y con poca luz, se le puede aplicar compresas de agua fría sobre la cabeza y darle agua. 

f) Mal de mar o mareo: es una sensación de malestar corporal que se produce debido al movimiento del barco y del que nadie, ni los más experimentados marinos están exentos. 
Sus síntomas son nauseas, aturdimiento, dolor de cabeza y vómitos repetitivos. 
Para prevenirlo puede utilizarse los antihistamínicos pero con mucha prudencia debido a sus efectos secundarios: sequedad de boa, vista borrosa, somnolencia y con extrema prudencia a personas con dolencias cardiacas o embarazadas. 
Se pueden paliar permaneciendo en un lugar aireado lo más cercano a la línea de flotación y al centro (línea de crujía) de la embarcación, en posición reclinada o mirando fijo a un objeto distante (por ejemplo el horizonte). Es importante que no permanezca sin ingerir alimentos a ser posibles secos, como galletas o pan. 

8.1.2.- Además del uso del equipo de radio de abordo, formas de contactar con el servicio Radio- Medico: Telefonía móvil. Horarios

La consulta médica por radio es el medio de ayuda más importante cuando surge un problema sanitario en alta mar. En España, el Centro Radio-Médico Español (CRME), ubicado en Madrid y dependiente del Instituto Social de la Marina (ISM), tiene la competencia establecida en el Real Decreto 258/1999, por el que se establecen «condiciones mínimas sobre la protección de la salud y la asistencia médica de los trabajadores del mar», para proporcionar este servicio. 

El Centro Radio-Médico se encuentra conectado con el Centro Nacional de Coordinación de Salvamento Marítimo de la Sociedad Estatal de Salvamento Marítimo, por si, en un momento determinado, fuese necesaria la intervención de medios de evacuación de enfermos o accidentados, tales como helicópteros, lanchas de salvamento, etc.

Cualquier barco en navegación puede solicitar sus servicios por medio del Servicio Marítimo de Telefónica en España, indicando que la comunicación es para

«consulta médica» (este tipo de comunicaciones es gratuito y tiene prioridad), o solicitando a cualquier estación costera extranjera comunicación telefónica (también gratuita) con el Centro Radio-Médico Español al número de teléfono de España: 

91 310 34 75 

VÍA SATÉLITE Y TMA (telefonía móvil automática) 

Los buques que dispongan de sistema de comunicación vía satélite (Inmarsat) o de telefonía móvil automática (TMA) y se encuentren en área de cobertura, pueden contactar directamente con el Centro Radio-Médico Español: 

Para FONÍA, al número de teléfono: 91 310 34 75 

para FAX, al número: 91 308 33 02 

Y por TÉLEX, al número: 43340 

Su servicio además de ser gratito es de 24 horas los 365 días del año.

8.1.3.- Importancia de llevar la guía medica del ISM a bordo y como conseguirla

La idea fundamental que ha dirigido la redacción de esta Guía es la de que sirva de instrumento en las consultas médicas realizadas a distancia. Además, debe permitir poder utilizar el botiquín en caso de necesidad urgente o cuando, por imposibilidad técnica, no se pueda comunicar con el Centro Radio Médico. 
Pero, también, la Guía debe servir de recuerdo, en muchos casos primera información, de las medidas preventivas a adoptar en los barcos para mantener la salud y, si llega el caso, saber qué hacer ante un fallecimiento a bordo. 
Con estos objetivos, hemos dividido la obra en cuatro bloques temáticos (más diez anexos técnicos finales).

Para conseguirla podemos bajarla a través de la web de seguridad social 

– http://www.seg-social.es/prdi00/groups/public/documents/binario/175152.pdf 

– Solicitarla a ISM: C/Génova, 20 y 24 – 28004 – MADRID. Teléfono: 91 700 66 00 -Fax: 91 319 90 34

Funciona con BetterDocs