Abandono de la embarcación

8.6.- ABANDONO DE LA EMBARCACIÓN

8.6.1.- Medidas a tomar antes de abandonar la embarcación

Si no estamos seguros que la embarcación se va a hundir jamás debemos abandonarla y en el caso de tener la seguridad el abandono no se debe realizar de forma precipitada ya que con ello corre peligro la vida del naufrago. 

El abandono puede supone momentos de desconcierto y pánico que pueden perjudicar a la tripulación. 
Para evitarlo, al menos dentro de lo posible, el patrón debe instruir previamente a toda la tripulación del lugar donde se encuentran los salvavidas, aros así como el correcto funcionamiento de los mismos, siendo el único que legalmente está autorizado para dar la orden de abandono
Antes del abandono el patrón debe solicitar el auxilio necesario a través del equipo VHF (radio) emitiendo el mensaje de socorro reglamentario al igual que deberá realizar el lanzamiento de las señales pirotécnica si lo considera oportuno. 

En los momentos previos al abandono el patrón informara a la tripulación la dirección y la distancia de la tierra más próxima y dará orden para zafar la balsa salvavidas en el caso que la embarcación este equipada con ella, en caso contrario comenzara a lanzar a la mar todo aquello que pueda flotar así como coger cualquier cosa que pueda ser de utilidad como cuchillos, botiquín, radio portátil, mantas, cabos etc..  

8.6.2.- Forma de abandonar la embarcación: supuesto de un abandono sin disponibilidad de balsas salvavidas.

Como se ha indicado en el apartado anterior, en caso de no disponer de la balsa salvavidas se tirara a la mar todo aquello que flote y que pueda servir para mantenernos a flote. 
El abandono se realizara con orden y deberán saltar por barlovento o por la amura o aleta de barlovento cuando reine mal tiempo para evitar que la embarcación se les eche encima debido al abatimiento o que la ola los golpee contra la embarcación. 
Deben conservar la ropa (calcetines oscuros para evitar llamar la atención a los tiburones) pero sin zapatos. 

El lanzamiento deberá realizarse con los pies junto con una mano sujetando el salvavidas y con la nariz tapada y una vez en el agua alejarnos prudencialmente de la embarcación para evitar ser engullido en su hundimiento.

8.6.3.- Permanencia en el agua después de un abandono

Una vez en el agua lo primero es ahorrar energías por lo que no se debe hacer suposiciones aventuras de alcanzar la costa si no se está muy seguro de alcanzar. Importante también es mantenernos agrupados y mantener una postura adecuada dentro del agua, si se lleva salvavidas lo mejor es adoptar la posición fetal para así conservar mejor el calor del cuerpo, en caso de no llevarlo lo mejor es estar con las piernas en posición vertical moviéndola junto con los varazos para mantenernos a flote pero suavemente para no gastar muchas energías. 
La cabeza debe estar cubierta para evitar las insolaciones y los miembros deben moverse para evitar que se entumezcan. 

La temperatura es el mayor enemigo de los náufragos: en temperaturas inferiores a 5ºC la supervivencia no es superior a 2 horas, de 5º a 15º unas 6 horas, de 15º a 20º un día y más de 20º puede ser más amplia. 
No obstante la supervivencia va a depender en muchos casos de la constitución física del naufrago (grasa, corpulencia etc.…

8.6.4.- Uso de las señales pirotécnicas

Las bengalas de mano deberán estar en un estuche resistente al agua. 
Se sujetara la bengala con una mano y extenderemos el brazo para separarla del cuerpo siempre a sotavento para evitar quemarnos y es conveniente usar guantes o liarse las mano con un trapo humedecido para evitar quemaduras al saltar las chispas. 
Se activa al tirar de la anilla y comenzara a dar una luz brillante de color roja de una duración aproximada de un minuto. 
Las bengalas se siguen consumiendo estando sumergidas 10 centímetros durante 10 segundos. 
Este dispositivo de seguridad será visible a una distancia de unas ocho millas de noche y de cuatro millas de día aproximadamente con buena visibilidad. 

Cohetes lanzabengalas con paracaídas: consistente en un tubo lanzador de aluminio de unos 25 cm de longitud dentro del cual se aloja una carcasa también de aluminio armada con el motor impulsor en la parte. 
En su etiqueta lleva, además de las instrucciones de uso, una flecha indicando la posición de lanzamiento correcta. 
Para lanzarlo se sostiene el tubo exterior con una mano para lo cual se han quitado las tapas de los extremos. 
El disparo se producirá en la dirección que indica la flecha para lo cual se deberá apuntar para arriba a fin de alcanzar la altura máxima o a 45 grados, si hubiera nubes bajas. 

Tenga en cuenta que si es disparada a menos de 45º puede caer encendida. 
Con la otra mano se dispara el percutor lo cual produce el encendido de una mecha interior cuyo fuego dispara el cohete o motor que en un par de segundos le transmite a la carcasa el impulso que la lleva a unos 300 metros de altura. 
En el momento de empezar a caer se desprende la luz rojo brillante y queda colgando de la misma que a su vez cuelga del paracaídas, produciendo una iluminación durante unos de 40 segundos visible a unas 16 millas de noche 8 millas de día

Señales Fumigas flotantes consiste en un bote metálico que flota y que contiene un producto químico (generalmente sulfuro cálcico) que al activarlo produce un intenso humo color naranja visibles a una distancia de 3 millas y que solo se debe utilizar de día.

Funciona con BetterDocs